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Artículos. Maria José González SobejanoMaria José González Sobejano

Publicado nº 3 de la Revista "Alzheimer en el Principado de Asturias"
Fundación Alzheimer Asturias y Asociación Alzheimer Asturias (AFA)

PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN CON EL ENFERMO DE ALZHEIMER.

INFORMACION GENERAL PARA FAMILIARES Y CUIDADORES
Si para la gente sana, el poder comunicarse resulta todo un problema, para aquellos que padecen Alzheimer, el perder la capacidad para comunicarse puede ser uno de los problemas más difíciles, frustrantes y angustiosos que encuentren. Y no sólo para ellos mismos, sino para toda la gente que les rodea y les cuida.
Todos sabemos que a medida que la enfermedad avanza, la persona experimenta una gradual disminución en su capacidad para comunicarse.
Así mismo, la persona encuentra que cada vez es mas y más difícil el poder expresarse claramente y/o entender lo que se les dice. Lo mismo pasa con los cuidadores, quienes hallan en todo esto una gran dificultad para poder entender lo que el enfermo de Alzheimer les quiere decir o expresar.

Saber expresarse y saber entender: éstos son los dos factores que tenemos que tener muy en cuenta con igual intensidad, a los que tendremos que enfrentamos, ya sea como familiares o como cuidadores de un enfermo de Alzheimer. Ambos factores serán de gran importancia en nuestra vida diaria.
El primero es saber expresarnos para que nos entienda y el segundo, aprender a entender lo que quiere decirnos.

Los cambios que se notan. Son muchos los cambios que notaremos en las personas que padecen demencia tipo Alzheimer. Entre dichos cambios veremos que:
La persona tiene dificultad para encontrar una palabra, substituyéndola por otra, a pesar de que esta no tenga sentido alguno.
La persona no puede comprender lo que se le dice o tan solo comprenda partes de ello.
La persona podrá hablar "fluidamente" o de corrido, pero carecer de sentido lo que dice.
La persona tenderá a presentar deterioro en su capacidad para escribir y entender lo que esta escrito.
La persona tenderá a perder el sentido de la conversación.
La persona podrá ser capaz de hablar del pasado distante, pero no de sucesos recientes.
La persona puede perder las normas sociales convencionalismos e interrumpir en las conversaciones, ignorar al que esta hablando o simplemente no responder cuando se le habla o se le dirige la palabra. La persona podrá presentar dificultad para expresar adecuadamente sus emociones, pudiendo pasar de la risa al llanto, del llanto al enojo o viceversa.
La persona podrá balbucear al tratar de comunicarse. Pero sin poder darse a entender.
La persona utiliza un lenguaje como si estuviera en clave, crítico, oscuro o nebuloso, con palabras y frases subordinadas entre sí, muy difícil de entender o descifrar.

ALGUNOS CONSEJOS Y SUGERENCIAS PARA ENFRENTAR ESTOS PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN SEA FLEXIBLE

Tenemos que ser flexibles lo que hoy funciona, tal vez mañana no nos sirva de nada: recuerde que cada persona es única y cada relación es diferente, por lo cual es importante preguntarse a sí mismo que es lo que funciona mejor para usted.
Hable con otros cuidadores, familias que estén en el mismo caso o profesionales especializados y vea que resulta o funciona mejor para ellos. No espere demasiado: modifique lo que tenga que hacer y ajuste sus expectativas para que estas sean más reales.
Recuerde que las palabras no son la única forma de comunicación: usted necesitará confiar más plenamente en todo ese tipo de claves o señales no verbales, tales como el lenguaje corporal, el tono de voz, el contacto físico y la manera de dar a entender cómo se siente usted cuando la persona a la que cuida comienza a tener problemas para entenderse.
Escuche y aprenda a reconocer los sentimientos y emociones, más que las palabras.

CONSERVE SU AUTO-ESTIMA

Tanto la auto-estima como el respeto son dos cosas que nunca debemos olvidar. Trate de no regañar o herir sentimentalmente a la persona o tratarle como si fuera un niño. La conversación debe de ser simple, -permanecer en el grado de comunicación de adulto a adulto sería lo ideal- pero seamos realistas, debemos de bajar a su nivel para tratar de hacernos comprender.
Continúe compartiendo actividades y pasatiempos con la persona y muéstrele el valor e importancia de los mismos. Anímele en todo lo que haga, motívelo y hágale saber: "Oye mira... ¡Qué bien lo hiciste!”
El Enfermo de Alzheimer todavía retiene sus sentimientos y emociones, si bien ellos no pueden comprender qué se está diciendo. Por ello, haga todo lo que esté a su alcance para preservar su dignidad y autoestima.
Nunca discuta con el Enfermo en presencia de otras personas pensando que él no percibe esta situación. Realmente somos nosotros quiénes no le comprendemos. El Enfermo no sabe explicarse de otra forma.

LA FORMA DE HABLAR

El modo de hablar y dirigirles la palabra es de gran importancia. Trate de permanecer tranquilo, sea amable y cortés. Hábleles con frases cortas y sencillas, centrándose en una sola idea a la vez. Hábleles de sucesos específicos que puedan recordar o de otras cosas simples y cotidianas como el tiempo y la temperatura.

Anímelo/a y dígale "¡Oye, ¡qué guapo/a/ estás!" - "¡Qué bonito está el jardín! ¡Qué camisa o blusa tan bonita!" Cosas sencillas que le motiven.
Déle tiempo para que lo que le decimos pueda ser interpretado por él o por ella. Repetirles lo mismo, pero con otras palabras, puede resultar útil.
Hábleles lenta y claramente, sin levantar el tono de voz. Incluya en su conversación información que ayude al enfermo a ubicarse mejor. El saber dónde se encuentran..., el saber qué está pasando a su alrededor..., quiénes son los que están en ese momento con ellos, les puede hacer sentir menos confusos.
Trate de orientarlos utilizando nombres familiares, como por ejemplo: "Soy tu hijo, Paco" -"Es tu nieta, Margarita" — "Es Mari Carmen la chica que nos ayuda en casa"...
Trate de centrarse en los sentimientos más que en el contenido de la conversación o de las palabras. Nunca intente involucrarse en discusiones complejas y estériles, mantenga la información lo más sencilla que pueda. El Enfermo ya no está en los parámetros que nosotros consideramos normales. Tenemos que comunicarnos bajando a su estadio.

UN AMBIENTE ADECUADO

Proporcione al enfermo un ambiente lo más agradable posible. Evite ruidos o actividades que molesten, tales como tener conectadas la televisión, y la radio al mismo tiempo, tener muchas o una gran fiesta con mucho alboroto.
Asegúrese de que las gafas, aparatos de sordera y dentadura están correctamente en su sitio, tal y como los necesitan.
Trate de no moverse mientras le habla, será más fácil para el enfermo poder seguirle y para usted entenderle mejor. Si se ha de mover, hágalo lenta y tranquilamente.
El mantener las mismas rutinas y costumbres ayudan a minimizar la confusión y esto puede contribuir a que haya una mejor comunicación y entendimiento.
Siéntese o acomódese a un lado de la persona, nunca en una posición por encima de ella; establezca contacto visual, trate de mirarle a los ojos. Cuando se esté en un grupo asegúrese que la persona no está al final de la mesa o en un sofá alejado. Es mejor colocar al enfermo centrado en el grupo, para que no se sienta fuera del mismo.

SIMPLIFIQUE LAS ACTIVIDADES

No se complique la vida y simplifique las cosas.
Déle instrucciones paso a paso. Trate de que estas sean sencillas: por ejemplo, al vestirlos, nombre la siguiente prenda de ropa que deban de ponerse, en vez de decirles: "Ahí esta toda tu ropa, póntela y no te vayas a equivocar".

Dígale mejor: "Mira, aquí esta tu camisa", luego "aquí esta tu pantalón" - "...tus zapatos" y así sucesivamente.
Póngaselo fácil y ayúdele a unirse a la conversación, aunque sus respuestas sean sumamente cortas. Pregúntele: "¿Te gusta esta blusa que llevo?" u "Oye, ¿estaba buena la comida?" Aunque simplemente diga "sí" o "no".

ENCONTRANDO LAS PALABRAS

Déjese de palabras y hable claro. Si la persona tiene dificultad para encontrar una palabra, pídale que lo explique de otra forma, o trate de adivinarlo y pregunte si eso es lo que quiere decir.
Trate de ayudarle, pero tampoco le resuelva toda la tarea. Dígale la primera y segunda letra de la palabra que estaba buscando. "Un vasito de le..." - "le... che" — "¡Eso es: leche!”

EL ENFADO Y EL ABUSO VERBAL

Cuidado con el enfado. Evite enfadarse y entrar en argumentos vanos o estériles, producto de su desesperación. Utilice la distracción como posible solución ante situaciones difíciles o frustrantes.
Evite entrar en discusiones sobre ideas falsas o equivocadas. Si la persona insiste en que ya ha visto un programa de televisión, a pesar de que sea la primera vez que se emite, sígale la corriente. De otra manera, sus argumentos solamente acabarán por frustrarlo a usted y trastornar y confundir más al enfermo.
Trate de centrarse y tener calma. Respire honda y profundamente. Si contar hasta diez no es suficiente, cuente hasta cien o hasta mil. Tómelo con humor, el que se encoleriza, pierde.

FOMENTE LA RISA

Nada mejor que reír. Tome las cosas con sentido del humor. El humor es una gran válvula de escape para superar los malos entendidos.
Es preferible reír que lamentarse. Utilice la risa lo más y mejor que pueda.
La risa es uno de los mejores remedios del alma, es como un desahogo de las tensiones que se viven diariamente.

EL LENGUAJE CORPORAL

Nuestro cuerpo también comunica:
El indicar o señalar hacia algo a alguien, puede ayudar a que la persona entienda mejor. Trate de no utilizar la fuerza, evite el forcejeo.
El tocarlo suavemente y estrechar su mano son gestos o señales que le darán a entender al enfermo que usted se preocupa por él. Trate de mantener contacto visual con el enfermo al hablarle y al escucharle.

EL HACER PREGUNTAS

Evite hacer muchas preguntas. Evite hacerle muchas preguntas a la vez, trate de que sea solamente una.
Hágale preguntas que requiera un "sí" o un "no" como respuesta; y no le meta prisa. Déle tiempo para que responda. Mantenga el tacto y la paciencia cuando la persona vuelve, vuelve y....vuelve a repetir y hacer la misma pregunta. Que sea solo una persona quien hable y no varias a la vez.

PARA COMUNICARSE MEJOR

Ingénieselas y busque otros modos de comunicación. El mostrarles objetos y fotos, el que toque, palpe, vea y sienta dichos objetos, puede mejorar substancialmente la comunicación, ayudarles a recordar y a iniciar una conversación. Las fotos viejas pueden también utilizarse para estimular y traer a la memoria sucesos pasados, así como recordar cosas gratas y placenteras.

La música puede ser una excelente manera para poder comunicarse. Se sabe que la música puede ser de gran ayuda para recordar palabras y expresar sentimientos.
Los juegos son también otra excelente forma de comunicarse y puede llevar a una relajación placentera.
El bailar, el canto, el reír, el tomarse las manos es un excelente modo de comunicarse. No solo representa una forma de comunicación sino que expresa amor, que es lo que ellos más necesitan.

NUNCA DARSE POR VENCIDO

Nunca se dé por vencido. Culpe a la Enfermedad, no al Enfermo. Se sufren muchas dificultades, se soportan muchos desalientos pero tengamos la certeza de que estamos haciendo lo correcto por aquellas personas que queremos.


Publicado: 2009 nº3 de la Revista "Alzheimer en el Principado de Asturias"-
Fundación Alzheimer Asturias y Asociación Alzheimer Asturias (AFA).

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